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SANTA PAULA: UNA ESTACIÓN DE VIACRUCIS

| 10 marzo, 2014

El pasado sábado 1 de Febrero, el Santísimo Cristo de la Buena Muerte de la Hermandad sevillana de la Hiniesta, hacía una de sus Estaciones en el Convento de Santa Paula con motivo del Vía Crucis que se celebró por las calles y barrios aledaños a la Colación de San Julián. También lo hizo, con un atisbo de prematura temperatura primaveral  la imagen del Santísimo Cristo de las Cinco Llagas, de la Hermandad de la Trinidad, el pasado Miércoles de Ceniza. En un ambiente de recogimiento y meditación, los cortejos se adentraron en los jardines monásticos que conducen a la Iglesia, que pocas veces al año abren sus puertas para ocasiones como estas.

En su entrada, el balcón de nuestra Casa Capitular lució engalanado el emblema de nuestra Orden al paso de la imagen del Señor, como seña abanderada y anunciadora de un lugar reconquistado para Dios, un Hortus Conclusus de los que conservan nuestros queridos Monasterios de Clausura.

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Conferencias cuaresmales 2014

| 8 marzo, 2014

 

Conferencias Cuaresmales

en nuestra Sede  de la Iglesia de San Clemente, Sagrario de la Catedral

Del Martes 11 al sabado dia 15 a las 20,00 horas

Martes 11

“Cumplir la voluntad de Dios”

Francisco Ortíz, Canónigo capellán real.

Miercoles 12

“Urgencia de la conversión”

Adolfo Petit y Caro, Prior de la Orden en Sevilla y Canónigo magistral

Jueves 13

“Fe en la eficacia de la oración”

Caballero Comendador Geraldino Pérez Chávez, canónigo maestro ceremonias.

Viernes 14

“Penitencia: reconciliación con Dios y con los hermanos”

Caballero Comendador Luis Rueda Gómez, canónigo prefecto de liturgia.

Sabado 15

“Cuaresma camino hacia la Pascua”

Caballero Comendador Teodoro León Muñoz, vicario general y Deán cabildo catedral.

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA CUARESMA 2014

| 7 marzo, 2014

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA LA CUARESMA 2014

Se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza (cfr. 2 Cor 8, 9)

Queridos hermanos y hermanas:

Con ocasión de la Cuaresma os propongo algunas reflexiones, a fin de que os sirvan para el camino personal y comunitario de conversión. Comienzo recordando las palabras de san Pablo: «Pues conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el cual, siendo rico, se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza» (2 Cor 8, 9). El Apóstol se dirige a los cristianos de Corinto para alentarlos a ser generosos y ayudar a los fieles de Jerusalén que pasan necesidad. ¿Qué nos dicen, a los cristianos de hoy, estas palabras de san Pablo? ¿Qué nos dice hoy, a nosotros, la invitación a la pobreza, a una vida pobre en sentido evangélico?

La gracia de Cristo

Ante todo, nos dicen cuál es el estilo de Dios. Dios no se revela mediante el poder y la riqueza del mundo, sino mediante la debilidad y la pobreza: «Siendo rico, se hizo pobre por vosotros…». Cristo, el Hijo eterno de Dios, igual al Padre en poder y gloria, se hizo pobre; descendió en medio de nosotros, se acercó a cada uno de nosotros; se desnudó, se “vació”, para ser en todo semejante a nosotros (cfr. Flp 2, 7; Heb 4, 15). ¡Qué gran misterio la encarnación de Dios! La razón de todo esto es el amor divino, un amor que es gracia, generosidad, deseo de proximidad, y que no duda en darse y sacrificarse por las criaturas a las que ama. La caridad, el amor es compartir en todo la suerte del amado. El amor nos hace semejantes, crea igualdad, derriba los muros y las distancias. Y Dios hizo esto con nosotros. Jesús, en efecto, «trabajó con manos de hombre, pensó con inteligencia de hombre, obró con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre. Nacido de la Virgen María, se hizo verdaderamente uno de nosotros, en todo semejante a nosotros excepto en el pecado» (Conc. Ecum. Vat. II, Const. past. Gaudium et spes, 22).

La finalidad de Jesús al hacerse pobre no es la pobreza en sí misma, sino —dice san Pablo— «…para enriqueceros con su pobreza». No se trata de un juego de palabras ni de una expresión para causar sensación. Al contrario, es una síntesis de la lógica de Dios, la lógica del amor, la lógica de la Encarnación y la Cruz. Dios no hizo caer sobre nosotros la salvación desde lo alto, como la limosna de quien da parte de lo que para él es superfluo con aparente piedad filantrópica. ¡El amor de Cristo no es esto! Cuando Jesús entra en las aguas del Jordán y se hace bautizar por Juan el Bautista, no lo hace porque necesita penitencia, conversión; lo hace para estar en medio de la gente, necesitada de perdón, entre nosotros, pecadores, y cargar con el peso de nuestros pecados. Este es el camino que ha elegido para consolarnos, salvarnos, liberarnos de nuestra miseria. Nos sorprende que el Apóstol diga que fuimos liberados no por medio de la riqueza de Cristo, sino por medio de su pobreza. Y, sin embargo, san Pablo conoce bien la «riqueza insondable de Cristo» (Ef 3, 8), «heredero de todo» (Heb 1, 2).

¿Qué es, pues, esta pobreza con la que Jesús nos libera y nos enriquece? Es precisamente su modo de amarnos, de estar cerca de nosotros, como el buen samaritano que se acerca a ese hombre que todos habían abandonado medio muerto al borde del camino (cfr. Lc 10, 25ss). Lo que nos da verdadera libertad, verdadera salvación y verdadera felicidad es su amor lleno de compasión, de ternura, que quiere compartir con nosotros. La pobreza de Cristo que nos enriquece consiste en el hecho que se hizo carne, cargó con nuestras debilidades y nuestros pecados, comunicándonos la misericordia infinita de Dios. La pobreza de Cristo es la mayor riqueza: la riqueza de Jesús es su confianza ilimitada en Dios Padre, es encomendarse a Él en todo momento, buscando siempre y solamente su voluntad y su gloria. Es rico como lo es un niño que se siente amado por sus padres y los ama, sin dudar ni un instante de su amor y su ternura. La riqueza de Jesús radica en el hecho de ser el Hijo, su relación única con el Padre es la prerrogativa soberana de este Mesías pobre. Cuando Jesús nos invita a tomar su “yugo llevadero”, nos invita a enriquecernos con esta “rica pobreza” y “pobre riqueza” suyas, a compartir con Él su espíritu filial y fraterno, a convertirnos en hijos en el Hijo, hermanos en el Hermano Primogénito (cfr Rom 8, 29).

Se ha dicho que la única verdadera tristeza es no ser santos (L. Bloy); podríamos decir también que hay una única verdadera miseria: no vivir como hijos de Dios y hermanos de Cristo.

Nuestro testimonio

Podríamos pensar que este “camino” de la pobreza fue el de Jesús, mientras que nosotros, que venimos después de Él, podemos salvar el mundo con los medios humanos adecuados. No es así. En toda época y en todo lugar, Dios sigue salvando a los hombres y salvando el mundo mediante la pobreza de Cristo, el cual se hace pobre en los Sacramentos, en la Palabra y en su Iglesia, que es un pueblo de pobres. La riqueza de Dios no puede pasar a través de nuestra riqueza, sino siempre y solamente a través de nuestra pobreza, personal y comunitaria, animada por el Espíritu de Cristo.

A imitación de nuestro Maestro, los cristianos estamos llamados a mirar las miserias de los hermanos, a tocarlas, a hacernos cargo de ellas y a realizar obras concretas a fin de aliviarlas. La miseria no coincide con la pobreza; la miseria es la pobreza sin confianza, sin solidaridad, sin esperanza. Podemos distinguir tres tipos de miseria: la miseria material, la miseria moral y la miseria espiritual. La miseria material es la que habitualmente llamamos pobreza y toca a cuantos viven en una condición que no es digna de la persona humana: privados de sus derechos fundamentales y de los bienes de primera necesidad como la comida, el agua, las condiciones higiénicas, el trabajo, la posibilidad de desarrollo y de crecimiento cultural. Frente a esta miseria la Iglesia ofrece su servicio, su diakonia, para responder a las necesidades y curar estas heridas que desfiguran el rostro de la humanidad. En los pobres y en los últimos vemos el rostro de Cristo; amando y ayudando a los pobres amamos y servimos a Cristo. Nuestros esfuerzos se orientan asimismo a encontrar el modo de que cesen en el mundo las violaciones de la dignidad humana, las discriminaciones y los abusos, que, en tantos casos, son el origen de la miseria. Cuando el poder, el lujo y el dinero se convierten en ídolos, se anteponen a la exigencia de una distribución justa de las riquezas. Por tanto, es necesario que las conciencias se conviertan a la justicia, a la igualdad, a la sobriedad y al compartir.

No es menos preocupante la miseria moral, que consiste en convertirse en esclavos del vicio y del pecado. ¡Cuántas familias viven angustiadas porque alguno de sus miembros —a menudo joven— tiene dependencia del alcohol, las drogas, el juego o la pornografía! ¡Cuántas personas han perdido el sentido de la vida, están privadas de perspectivas para el futuro y han perdido la esperanza! Y cuántas personas se ven obligadas a vivir esta miseria por condiciones sociales injustas, por falta de un trabajo, lo cual les priva de la dignidad que da llevar el pan a casa, por falta de igualdad respecto de los derechos a la educación y la salud. En estos casos la miseria moral bien podría llamarse casi suicidio incipiente. Esta forma de miseria, que también es causa de ruina económica, siempre va unida a la miseria espiritual, que nos golpea cuando nos alejamos de Dios y rechazamos su amor. Si consideramos que no necesitamos a Dios, que en Cristo nos tiende la mano, porque pensamos que nos bastamos a nosotros mismos, nos encaminamos por un camino de fracaso. Dios es el único que verdaderamente salva y libera.

El Evangelio es el verdadero antídoto contra la miseria espiritual: en cada ambiente el cristiano está llamado a llevar el anuncio liberador de que existe el perdón del mal cometido, que Dios es más grande que nuestro pecado y nos ama gratuitamente, siempre, y que estamos hechos para la comunión y para la vida eterna. ¡El Señor nos invita a anunciar con gozo este mensaje de misericordia y de esperanza! Es hermoso experimentar la alegría de extender esta buena nueva, de compartir el tesoro que se nos ha confiado, para consolar los corazones afligidos y dar esperanza a tantos hermanos y hermanas sumidos en el vacío. Se trata de seguir e imitar a Jesús, que fue en busca de los pobres y los pecadores como el pastor con la oveja perdida, y lo hizo lleno de amor. Unidos a Él, podemos abrir con valentía nuevos caminos de evangelización y promoción humana.

Queridos hermanos y hermanas, que este tiempo de Cuaresma encuentre a toda la Iglesia dispuesta y solícita a la hora de testimoniar a cuantos viven en la miseria material, moral y espiritual el mensaje evangélico, que se resume en el anuncio del amor del Padre misericordioso, listo para abrazar en Cristo a cada persona. Podremos hacerlo en la medida en que nos conformemos a Cristo, que se hizo pobre y nos enriqueció con su pobreza. La Cuaresma es un tiempo adecuado para despojarse; y nos hará bien preguntarnos de qué podemos privarnos a fin de ayudar y enriquecer a otros con nuestra pobreza. No olvidemos que la verdadera pobreza duele: no sería válido un despojo sin esta dimensión penitencial. Desconfío de la limosna que no cuesta y no duele.

Que el Espíritu Santo, gracias al cual «[somos] como pobres, pero que enriquecen a muchos; como necesitados, pero poseyéndolo todo» (2 Cor 6, 10), sostenga nuestros propósitos y fortalezca en nosotros la atención y la responsabilidad ante la miseria humana, para que seamos misericordiosos y agentes de misericordia. Con este deseo, aseguro mi oración por todos los creyentes. Que cada comunidad eclesial recorra provechosamente el camino cuaresmal. Os pido que recéis por mí. Que el Señor os bendiga y la Virgen os guarde.

Vaticano, 26 de diciembre de 2013

Fiesta de San Esteban, diácono y protomártir

 

FRANCISCO

Fuente: Vatican.va

Auguri Francesco!

| 10 febrero, 2014

El pasado día 17 el Papa Francisco cumplió 77 años. No podemos dejar de enlazar este enlace alojado en la web de la Santa Sede realizado con motivo de tal acontecimiento. Pulsa en la fotografía.

Paz y Bien.

Misión en Afganistan

| 26 enero, 2014

Por invitacion del Delegado de Defensa en Andalucia, el 23 de Enero, una representacion del Consejo de Gobierno, presidida por nuestro Ilmo.Presidente-Regidor, visito la Exposicion “Misión en Afganistan”. En un ambiente de extraordinaria cordialidad la Orden fue recibida por el Ilmo. Sr. Coronel Auditor Delegado de Defensa del Ministerio de Defensa, al que el Ilmo. Presidente-Regidor, en nombre de todos,  le entrego una placa conmemorativa de la visita y de homenaje al Ejercito de España por sus misiones humanitarias. Desde este espacio, animamos a todos los que no han visto la, mencionada exposición, se pasen por la Delegación, para comprobar la misión que desarrolla nuestro ejercito, al que mandamos nuestra felicitación más efusiva.

Retiro de Adviento en la Casa Capitular

| 27 diciembre, 2013

El día 13 de diciembre, festividad de Santa Lucía, tuvo lugar el Retiro de Adviento en la Casa Capitular, sita en el conjunto del Monasterio de Santa Paula. Estuvo presidido por el Prior en Sevilla, muy Iltre. y Rvdo. Don Adolfo Petit y Caro.

Se llevaba a cabo, de esta forma, la convivencia espiritual de los miembros de la Orden de Caballeros de San Clemente y San Fernando, con el Prior en Sevilla y con la Comunidad Jerónima de Santa Paula.

A las 17,30 horas, después de la bienvenida, tuvo lugar la meditación previa al diálogo; y, después de un breve descanso, se llevó a cabo, a las 19 horas, la bendición y Vísperas con la Comunidad Jerónima en la Iglesia del Monasterio.

Conferencia Excmo. Sr. Don Santiago Bolíbar y Piñeiro

| 27 diciembre, 2013

CONFERENCIA EN EL SALÓN DEL ALMIRANTE DEL REAL ALCÁZAR IMPARTIDA POR EL  CABALLERO GRAN CRUZ EXCMO. SR. DON SANTIAGO BOLÍBAR Y PIÑEIRO, ALMIRANTE DE LA FLOTA

Como broche de  los actos institucionales realizados con motivo de la festividad de San Clemente, el 27 de noviembre tuvo lugar, en el Salón del Almirante del Real Alcázar, la conferencia “La Armada, historia y realidad”, impartida por el Excmo. Sr. Don Santiago Bolíbar y Piñeiro, Almirante de la Flota (ALFLOT)  y Caballero Gran Cruz de nuestra Orden.

El conferenciante puso de manifiesto la importancia del poder naval en la historia de España, así como la relevancia de Andalucía en la historia marítima. Recordó el resurgir de España en el siglo XVIII, y la importancia de los recursos humanos y de conceptos tan fundamentales en este ámbito como el liderazgo y la disciplina. Finalizó su disertación refiriéndose a la Armada actual y su futuro.

Al acto, además del Consejo de Gobierno y miembros de la Orden de Caballeros de San Clemente y San Fernando, asistieron representantes del mundo judicial, castrense y eclesiástico, así como de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.

Festividad de San Clemente 2013

| 26 diciembre, 2013

PROCESIÓN DE TERCIAS Y EUCARISTÍA EN LA SANTA IGLESIA CATEDRAL

El sábado 23 de noviembre, festividad de San Clemente, se  conmemoraron  los 765 años de la reconquista de Sevilla por Fernando III el Santo, tras más de cinco siglos de dominación musulmana.

Con tal motivo, y como viene siendo tradicional, la Orden de Caballeros de San Clemente y San Fernando participó en la Catedral metropolitana en una serie de actos con los que se ha conmemorado esta efemérides. Estuvieron presididos por el Excmo. Cabildo Catedral, junto al Excmo. Cabildo de la Ciudad Hispalense.

Se formó el Capítulo en la Sacristía Mayor de la Santa Iglesia Catedral para participar, con las reliquias de San Clemente, en la solemne Procesión de Tercias por las naves del templo catedralicio, y en la que el Alcalde, Juan Ignacio Zoido, como es tradicional, fue el encargado de portar la espada del rey San Fernando y el concejal más joven el Pendón de la ciudad. Culminaron los actos con una solemne misa en el coro.

Acompañado del Delegado de Italia, Ilmo. Sr. Don Emilio Nanni, asistió por primera vez a esta solemnidad, el Prior Protector de la Orden en Italia, S.E.R Don Paolo de Nicolo, quien ofició la Santa  Misa.

La  homilía fue llevada a cabo por nuestro Prior en Sevilla muy Iltre. Sr. Capellán Real Don Adolfo Petit y Caro.

Finalizada la Eucaristía, la espada y el pendón fueron devueltos a la Capilla de la Virgen de los Reyes ante los restos del Rey Santo cuya urna estuvo abierta al público con motivo de la citada efemérides.

El Capítulo se disolvió, como ya es tradicional, en la Sacristía Mayor de la Santa Iglesia Catedral.

AUDIENCIA DE S.E.R. DON JUAN JOSÉ ASENJO PELEGRINA, ARZOBISPO DE SEVILLA Y GRAN MAESTRE PROTECTOR DE  LA ORDEN DE SAN CLEMENTE Y SAN FERNANDO

El día 23 de noviembre, a las 12,30 horas, en el Palacio Arzobispal, tuvo lugar la Audiencia con S.E.R. Don Juan José Asenjo Pelegrina, Arzobispo Hispalense y Gran Maestre Protector de la Orden.

En el transcurso de dicha audiencia se le impuso al Prior Protector en Italia, S.E.R. Don Paolo de Nicolo, la Muceta de la Orden.

Se le hizo entrega al Sr. Arzobispo del primer ejemplar del Proyecto “Lugares de Paz y Oración”, una visión artística y literaria de los conventos y monasterios de Sevilla, que la Orden está llevando a cabo con el objeto de conseguir ayuda para las comunidades de religiosas de vida contemplativa y para difundir la importancia espiritual de estas comunidades y del patrimonio histórico-artístico de los edificios que las acogen.

INAUGURACIÓN Y BENDICIÓN DE LA CASA CAPITULAR

El día 24 de noviembre, festividad de Cristo Rey, tuvo lugar la inauguración y bendición de la Casa Capitular, de la Orden de Caballeros de San Clemente y San Fernando, ubicada en el conjunto de edificios pertenecientes al Monasterio de Santa Paula.

El acto se celebró ante autoridades civiles, militares y eclesiásticas, encontrándose entre los asistentes  la Rvda. Madre Priora, de la Comunidad Jerónima de Santa Paula, Sor Tiyama Yrampam, así como el Vicario general de la Archidiócesis de Sevilla y Presidente-Deán del Cabildo Catedral, Muy Iltre. Don Teodoro León y Muñoz, quien llevó a cabo la inauguración oficial de la Casa, junto al Consejo de Gobierno y miembros de la Orden de San Clemente y San Fernando.

La bendición de la misma fue realizada, por el Prior Protector de la Orden en Italia, S.E.R Don Paolo de Nicolo,  por invitación del Muy Iltre. Don Teodoro León y Muñoz, Vicario general de la Archidiócesis de Sevilla.

En el transcurso del acto se descubrieron sendas placas conmemorativas.

Una primera placa dedicada a la inauguración y bendición de la Casa Capitular, en el Monasterio de Santa Paula, cedida a la Orden por la Comunidad Jerónima, en protocolo firmado por la Rvda. Madre Priora  de dicha Comunidad y el Presidente-Regidor de la Orden.

Y una segunda placa, conmemorando la visita del Prior Protector de la Orden en Italia, S.E.R Don Paolo de Nicolo, acompañado del Delegado de la Orden en Italia, Ilmo. Sr. Don Emilio Nanni.

La Casa Capitular será sede de reunión y formación de la Orden, ya que su sede canónica continúa siendo el Sagrario de la Santa Iglesia Catedral.

En el acto se procedió a presentar, oficialmente, el Proyecto “Lugares de Paz y Oración”, creado con el objeto de conseguir ayuda para las religiosas de vida contemplativa, por parte del Caballero Ilmo. Sr. Don José Molina Pérez.

Finalmente, el General Director de Enseñanza del Ejército del Aire, Excmo. Sr. Don Pablo Gómez Rojo,  hizo entrega de un Giraldillo al Prior de la Orden  en Italia, S.E.R Don Paolo de Nicolo, por invitación del Sr. Presidente-Regidor.

De la misma forma, el Prior en Italia hizo entrega al Vicario general de la Archidiócesis de Sevilla y Presidente-Deán del Cabildo Catedral, Muy Iltre. Don Teodoro León y Muñoz, un medallón conmemorativo de la ciudad del S. XV.

El acto concluyó con un cóctel en el que participaron todos los asistentes y, una vez finalizado el mismo, el Ilmo. Sr. Presidente–Regidor junto al Consejo de Gobierno y Comunidad Jerónima acompañaron, al Prior Protector de la Orden y al Delegado de la misma en Italia, en una visita por el Monasterio de Santa Paula y su Museo, pudiendo disfrutar de las valiosas piezas que se encuentran en el mismo.